sábado, 4 de enero de 2025

LA WIKIPEDIA MANIPULADA: LA VERDAD FRENTE A LA FALSEDAD. FAKE NEWS ACADÉMICAS

Sábado, 4 de enero de 2025

Creo que fue en 2020, tras surgir la polémica con las aseveraciones sobre mi padre, por parte del catedrático de la Universidad de Alicante Juan Antonio Ríos Carratalá en sus supuestos trabajos y ante mi protesta por estar llenos de falsedades, con manipulación de documentos históricos, tras el "trending topic" creado y padecido al respecto dando voz exclusiva a dicho señor, con el apoyo de medios de comunicación que no contrastan nada, en contra de lo que dicen sus bonitos códigos éticos y el de colegas que les resulta más importante hacer corporativismo que la verdad, para vergüenza de la profesión…, un personaje del grupo político Podemos, demandado en procedimiento civil y declarado en rebeldía procesal a espera de sentencia, se atribuyó la autoría de una página con el nombre de mi padre en Wikipedia.

Lo curioso del caso es que esa página varía de contenido con bastante frecuencia, pues tengo pantallazos por fechas emitidas hasta que dejé de hacerle caso. Curiosamente, en mayor o menor medida, sólo da información que inicialmente tiene voz en el catedrático Ríos Carratalá. Alguien tiene interés en ir cambiando el contenido, puedo imaginar quién o quiénes, pero lo cierto es que el mismo catedrático, en uno de sus artículos publicados en 2024, en su blog https://varietesyrepublica.blogspot.com manifestaba haberse hecho editor de wiki para corregir algunas reseñas… Por parte suya, se manifestaba en un principio entre otras falsedades, que mi padre se hiciera pasar por abogado cuando tan sólo tenía aprobadas dos o tres asignaturas; la última vez que mire la wikipedia, tras manifestarse “editor de Wikipedia”, había "mejorado algo" diciendo que mi padre había hecho unos cursos de Derecho… (de dos o tres asignaturas hemos pasado a varios cursos, sorpresa, pero eso fue antes del juicio civil del 14 de octubre de 2024; ahora vuelve a poner dos tres asignaturas, acabo de mirarlo...) y es que a Ríos Carratalá le cuesta mucho trabajo reconocer que era licenciado en Derecho desde junio de 1936, por lo que contradice aquello que el catedrático decía que le regalaría el título Franco (que jamás le regaló nada), incluso a fecha de hoy con documentación en mano (hay que ser “riguroso en terquedad” y hay que obedecer a un fanático sectarismo para no querer reconocer lo evidente y este señor es el que dice estar abierto a rectificar aquello que sea falso), aunque por motivos de la guerra no pudiera obtener el título físicamente hasta terminada ésta. De hecho hay un documento en el AGA que dice que, con cartilla militar, solicitó la expedición del título y poder pagarlo a plazos por ser pobre (dependía económicamente de su padre asesinado)...

Vamos a dar un repaso al contenido de la wikipedia relacionado con mi padre, Antonio Luis Baena Tocón. Acabo de verlo y no merece la pena prestarle más atención… Cuando detectas la presencia de una cucaracha vienen detrás muchas más y eso ocurre con las mentiras… Hay información muy parcial y confusa añadida para quien no tenga conocimiento, por ejemplo del tema judicial, que le gusta igualmente tergiversar a Ríos Carratalá, lo hizo también en el juicio del 14 de octubre de 2024. Ya le prestaré atención en otro artículo, lo anoto… Podremos verificar que la mayoría de los datos son falsos o están manipulados. El enlace inicial era: es.wikipedia.org/wiki/antonio_luis_baena_tocon. al que le siguieron otros muchos

* "Antonio Luis Baena Tocón ( 1915-1998 ) fue un militar".

FALSO. No fue militar de carrera, hizo el servicio militar obligatorio con posterioridad a cuando le correspondía, en la inmediata posguerra, por haber sido muy perseguido durante la misma, haber estado exiliado en Marsella (hoy lo niega Ríos carratalá) y no haber podido hacerlo en su tiempo. ¿ Es militar franquista todo el que hiciera el servicio militar desde 1939 a 1975 ?. Hizo el servicio militar obligatorio tras regresar del exilio, sería lo correcto. Abandonó voluntariamente el ejército en enero de 1943, que podría haberse quedado en él si hubiese querido.

* "Formó parte de diversos tribunales militares de la dictadura de Francisco Franco":

FALSO. Hizo su servicio militar obligatorio, tuvo varios destinos diferentes, como alférez honorífico de complemento y como abogado fue adscrito al Cuerpo Jurídico Militar, no como miembro de ningún tribunal sino como secretario judicial del Juzgado Especial de Prensa, entre otros servicios prestados, como dice su expediente militar del Archivo General Militar de Segovia. 

"Destacando especialmente su participación en el tribunal que condenó a muerte al poeta Miguel Hernández en 1940".

FALSO. No formo parte del consejo de guerra que condenó a Miguel Hernández ni de ningún otro, quieren hacerlo destacar, precisamente los que han hecho este enlace de la wikipedia, referenciados al final del mismo (Ríos Carratalá, Ferrán Bono y Juanjo Payá). Al catedrático no le gusta decir lo que determinó la Sentencia 311/2021 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Alicante de 1 de septiembre, queda acreditado que Antonio Luis Baena Tocón era abogado ( en contra de lo publicado ) y no fue el secretario judicial del consejo de guerra que condenó a muerte a Miguel Hernández ni pidió su condena a muerte. Como es lógico y de acuerdo a Derecho, está reconocido que la investigación del catedrático, Ríos Carratalá es un fraude historiográfico.

Biografía

* "Entre 1939 y 1943, con la graduación de alférez, Baena Tocón fue destinado al Juzgado Especial de Prensa, encargado de perseguir y depurar a aquellas personas que hubiesen escrito en medios de comunicación durante la República".

¿Quién era el encargado de perseguir y depurar, el alférez o el Juzgado Especial de Prensa?. Aunque se hiciera en la posguerra inmediata la depuración citada, ¿dónde está documentado que ese fuera el fin de dicho Juzgado?. ¿En qué quedamos, era funcionario entonces (algo que dice en su libro y, sacado fulleramente de contexto, ahora dice no tener ninguna importancia) y buscaba trepar teniendo ascensos meteóricos dentro de la Administración o es un bulo de Ríos Carratalá para crear su libelo ideológico?...

Fuente: Información. El periodista Juanjo Payá

* "A las órdenes del juez instructor Manuel Martínez Margallo se encargó de investigar la Hemeroteca Municipal de Madrid, anotando los nombres de escritores y periodistas, junto con comentarios sobre el carácter de los presuntos delitos que habrían cometido en sus piezas literarias".

Las funciones que tuviera Baena Tocón, como cualquier otro secretario judicial de la época son las referenciadas en el Boletín Informativo del Sistema Archivístico de Defensa núm 18, de Diciembre de 2010, no las que quieren que figuren los referenciantes; de todos modos, no sabemos cuáles fueron las órdenes que recibió (para Ríos Carratalá las que él quiera...), pero no hay dudas de cuáles son las órdenes que recibieron los que acabaron con su padre y con él mismo...

* "Además, fue miembro de varios consejos de guerra relacionados con el Juzgado Especial de Prensa, destacando el instruido contra el poeta Miguel Hernández".

FALSO. No fue miembro de ningún Consejo de Guerra. El encausamiento de Miguel Hernández está en el Archivo Histórico del Acuartelamiento del Infante de D. Juan, en el Paseo de Moret, de Madrid y puede consultarse documentalmente que Baena Tocón no figura como miembro de ningún Consejo de Guerra, en el que se relacionan otros nombres diferentes, sí fue uno de los secretarios judiciales del Juzgado de Instrucción que hubiera en el denominado Juzgado Especial de Prensa. Hay que repetirle al Ríos Carratalá lo que ha intentado ocultarla Sentencia 311/2021 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Alicante de 1 de septiembre, queda acreditado que Antonio Luis Baena Tocón era abogado ( en contra de lo publicado ) y no fue el secretario judicial del consejo de guerra que condenó a muerte a Miguel Hernández ni pidió su condena a muerte.

* "Baena Tocón figuró como secretario del mismo, a pesar de no tener la titulación necesaria para ello al haber aprobado tan solo unas pocas asignaturas de Derecho".

FALSO. Baena Tocón era abogado desde junio de 1936 y está documentada su titulación y expediente académico en diferentes archivos históricos (entre ellos el de Educación), del que quieren desposeerlo difamando su nombre los mismos referenciantes, pero Ríos Carratalá como gran profesional investigador hizo la tarea peor que un alumno de primero y se precipitó al entregar su trabajo y difundir algo no veraz, debido a su sectario fanatismo y su "rigor académico" le impide no rectificar...

* "En junio de 1966 Antonio Luis Baena Tocón fue nombrado interventor del Ayuntamiento de Córdoba, puesto que desempeñó hasta su jubilación. Anteriormente había sido habilitado como viceinterventor de la Diputación Provincial. Ambas plazas, como era normal durante la dictadura, fueron otorgadas en virtud de sus méritos al servicio del régimen.

FALSO. Esas plazas las obtuvo por oposición y con esfuerzo personal, preparándose con otros estudios complementarios a los de licenciado en Derecho para poder progresar en su puesto de trabajo, que están documentados en su expediente personal en el Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares), actualizándose y perfeccionándose en la función pública tras pasar durante muchos años por destinos más modestos. No fueron ascensos meteóricos como han dicho sus difamantes, sino convocatorias públicas y procesos requeridos de los que constan documentalmente en ambos organismos (Diputación y Ayuntamiento de Córdoba, además de en el AGA), que sólo se podían obtener con la puntuación requerida por servicios prestados en la Administración Local y no por “servicios al régimen”, lo que constituye una calumnia.

Polémica

* "En junio de 2019 la Universidad de Alicante, a solicitud de su hijo, borró de sus archivos digitales toda referencia a la participación de Antonio Luis Baena Tocón en el juicio a Miguel Hernández, con el objetivo de que su nombre no fuese vinculado con la condena y muerte del poeta alicantino".

FALSO. Su hijo solicitó que desaparecieran unos enlaces del catedrático Juan Antonio Ríos Carratalá, tras ver que decía falsedades de su padre, no lo que se dice en el texto y eso fue lo que la Universidad retiró, que no borró, después que voluntariamente lo hiciera el propio Ríos Carratalá . Su hijo no estuvo jamás en contra de los archivos históricos, sino de los enlaces de Ríos Carratalá porque se trataba de un libelo difamatorio. Distinto es que Juan Antonio Ríos Carratalá crea que cualquier cosa que escriba se considere un documento histórico… La solicitud que se realizó por parte de su hijo, según el mismo catedrático, sólo le afectaba en un artículo que él mismo quiso quitar de manera inmediata

Ríos Carratalá no actuó honradamente, intentó conformar y engañar al solicitante, sabía mejor que nadie lo que había escrito y publicado, que era mucho más y peor con gran diferenciaY en lugar de negarse a lo solicitado, al tener mucho que ocultar, su opción fue la huida hacia adelante: engañar y desacreditar al solicitante:Retiro mis trabajos, pero por otra parte digo, publico y difundo al máximo que se quiere atacar la libertad de expresión, que se quiere reescribir la historia, que se quieren borrar los documentos históricos y practicar la censura, doy mis lecciones de democracia y dictadura y hago el recurso de alzada”

* "Rápidamente se generó un efecto Streisand, que convirtió a Baena Tocón en un personaje de actualidad mediática, frustrando los deseos de su hijo".

El efecto Streisand no se genera sólo ni de repente, de la nada. Los que lo motivaron son los mismos calumniadores que han realizado este enlace de wikipedia y medios de información que lo han difundido sin contrastar, quienes han conseguido convertirlo en un personaje mediático, que para nada lo es, a ellos se les debe esa injusta visibilidad y consideración.

Referencias de la wikipedi, mucho más amplia a fecha de hoy y con más imprecisiones...

  • Ríos Carratalá, Juan Antonio (2015). Nos vemos en Chicote: imágenes del cinismo y el silencio en la cultura franquista. Valencina de la Concepción: Editorial Renacimiento. ISBN 978-84-16246-83-0.

  • Bono, Ferran (18 de junio de 2019). «La Universidad de Alicante borra en Internet el nombre del secretario del juicio contra Miguel Hernández» (html). El País. Consultado el 19 de junio de 2019.

  • Ríos Carratalá, Juan Antonio (2015). «El caso Diego San José, la sombra de Miguel Hernández y el juez humorista» (pdf). Anales de la literatura española contemporánea (Society of Spanish and Spanish-American Studies) 40 (Extra 1): 355-375. ISSN 0272-1635.

  • Payá, Juanjo (3 de noviembre de 2015). «Los verdugos de Miguel Hernández» (html). Levante-EMV. Consultado el 19 de junio de 2019.

  • «Antonio Luis Baena Tocón nuevo interventor del Ayuntamiento de Córdoba». Habilitados Nacionales. 2 de julio de 1966. Consultado el 18 de junio de 2019.

  • Anderson, Peter; Arco Blanco, Miguel Ángel del (2011). «Construyendo la dictadura y castigando a sus enemigos. Represión y apoyos sociales del franquismo (1936-1951)». Historia Social (Fundación Instituto de Historia Social) (71): 125-141. ISSN 0214-2570.

viernes, 3 de enero de 2025

NOS VEMOS EN CHICOTE (II)

Viernes, 3 de enero de 2025

Fuente: Archivos de la Comunidad de Madrid. Fachada del Bar Chicote

Habla mucho Ríos Carratalá de la " memoria ", pero sólo de la memoria de algunos, memoria parcial o sesgada, que dice formar parte del presente y por ello precisa un " ajuste " con el pasado, tal y como señalábamos en el anterior comentario y sobre al que se refiere en la pág. 11 de su libro. Ese ajuste, como si de alguien "tocado por un rayo" se tratara, a todas luces es el que pretende hacer de manera muy tendenciosa Juan Antonio Ríos Carratalá. ¡Y de qué manera!.

Confunde a propósito "pasado franquista" con vivir en tiempos de Franco, que es lo mismo que no confundirlo, sino hacerlo a conciencia, abusando de la generalización como recurso de desinformación,  para que su panfletario libelo difamatorio tenga éxito. Si no lo hace así, queda descreído y raquítico en su argumentario. 

Por lo leído, todos los que vivieron en tiempos de Franco o incluso vivieran en la guerra y les pilló en el bando nacional "estaban compinchados y no se les preguntaba nada sobre su pasado": ¿ Le preguntaron por su pasado franquista, como escribe en la pág. 16, a esos políticos que él admira y que, con éxito o sin él, pretende convertirlos en sus palmeros mediante las entrevistas que les hace, para hablar de mi padre, cuando hicieron sus Oposiciones a la Administración Pública?; por ejemplo, a los ex-alcaldes de Córdoba Julio Anguita (a quien conocí personalmente y sé perfectamente qué pensaba al respecto por haber tenido una conversación con mi padre al respecto de la que sólo yo puedo dar fe) o Herminio Trigo, pues no olvidemos que fueron funcionarios franquistas ( tan funcionarios franquistas como lo fue mi propio padre porque fue la época que les tocó vivir ¿Todo el que obtuviera una plaza en la Administración Pública era franquista?. (¿O quizás se les preguntó por su pasado republicano?. No lo creo).

Pero claro, las personas que, por suerte o por desgracia, les correspondió estar en el bando republicano (excepto aquellos que no interese por las razones que sean) , todos eran espíritus puros en los que no cabía, como afirma en la pág. 18 , entre otras cosas, la "extensión de la banalidad, la mediocridad, la ambición o miedo para abrirse un hueco", o ni vivieron aquella época, pero hay quien se entretiene en etiquetarles y adjudicarles el bando.

Fuente: Programa La Memoria de Radio Andalucía emitido el 18 de febrero de 2016

"Las obviedades de la historia rozan la demagogia y resultan tremendistas cuando se habla de dictaduras", escribe en la pág. 26, estando totalmente de acuerdo en líneas generales, pero si no consideramos como dictadura de corte fascista fusilar a una persona por sus ideas religiosas, como se hizo en España en el 1936 o no queremos considerar dictaduras aquellas formas de gobierno que van acordes con nuestras ideas, pues ocurriría como sucede con Juan Antonio Ríos Carratalá, que seríamos más demagogos que nadie.

Juan Antonio Ríos Carratalá observa que " las causas de procesamientos y condena por motivos políticos en la España de la posguerra responden a la lógica de la Victoria ". ¿Y las causas de nulo "procesamiento y condena", a las que se sometieron las víctimas del bando contrario, a qué lógica responden? ¿Y las causas de procedimientos y condena de las personas que no eran de ningún bando y/o que ni siquiera fueron sometidas a un juicio a qué lógica responden?.

Según Rios Carratalá, "el objetivo era aniquilar al enemigo mediante un uso sistemático y con apariencia de legalidad la violencia, la coerción y la depuración". Es posible que más de uno lo entendiera así, pero ¿qué objetivo había para asesinar a alguien por creencias religiosas?, ¿qué objetivo había para asesinar a alguien por defender a quienes tuvieran las ideas que fueran? (como fue el caso del padre de Antonio Luis Baena Tocón y a él mismo), ¿qué objetivo había para asesinar a alguien por el hecho de vivir en determinado lugar, sin tan siquiera participar de la vida política: por unas lindes, por las rencillas de algún vecino, etc?: ¿ cómo encaja eso en el holocausto Ríos Carratalá ?.

Habla de la "pretensión fascista", en la pág. 27, como si las actuaciones contrarias y anteriormente mencionadas no fueran más que fascistas. Dichas pretensiones del Sr. Ríos Carratalá las va desgranando y él decide lo que es y lo que no es fascismo, que como profesor de Literatura sabrá distinguir perfectamente mejor que aquellos que no tienen estudios y llaman "fascista" a todo el que no piense como él, que evidencia que quien llama de esa manera a los demás es el auténtico fascista. ¿No es fascismo fusilar al que no piense como yo? (eso hicieron con mi abuelo y lo que pretendieron hacer con mi padre)

En la pág. 28 habla el catedrático del irracional comportamiento de los que encontraron acomodo en la Victoria, pero no da un listado, ni cita nombres, aunque sí se refiere después a casos particulares haciendo ver su acomodo, cierto o falso, lo desconozco; sus “rigurosos trabajos” no tienen credibilidad para mí, utilizando el recurso desinformativo de generalizar de nuevo, por lo que mete a todo el mundo en el mismo saco, como a Antonio Luis Baena Tocón, pero va a ser que el catedrático se está equivocando de persona, porque "no tuvo acomodo en la Victoria", aunque se empeñe, le guste o no, después de haber reescrito su vida con falsedades. No es amor de hijo el que responde, que lo tiene fácil para hacer su demagogia, tal y como hiciera alguno de sus palmeros, y acreditaré esta opinión más adelante.

"Las imposturas de esa ficción colectiva necesitan de la discreción de sus artífices cuando se conciben con la voluntad de permanecer en el tiempo". Me parece muy demagógico y tendencioso porque supongo que más que pensar en el año 1939, y cómo vivirían aquellos a los que les tocara vivir aquella época, pocos serían los que recién terminada la Guerra Civil y haciendo un servicio militar obligatorio pensaran, en "permanecer en el tiempo", que los habría, pero dudo mucho que fuera la generalización, sino el vivir el día a día y hacerse cargo de la situación que les tocó vivir, pero para establecer una trama pues no hay más que inventarse la historia con opiniones que no son contrastables.

Dado que los técnicos archiveros no suelen resolver dudas cuando preguntas por algo que no entiendes en un archivo, a no ser que tomen partido, porque te dicen que "los archivos son los que son" y la historia o las interpretaciones son o pueden ser otra cosa... (es lo que se me dijo en varias veces que fui), pregunté mis dudas sobre los sumarísimos y como es normal, hay quienes quieren responder y quienes no: me explicaba un militar en el acuartelamiento del Paseo de Moret en Madrid, al que le pregunté por dichos procesos sumarísimos, cuando no sabía lo que eran, ni había localizado la información oportuna al respecto: que se dan en todas las guerras - de hecho, con posterioridad los he visto en el bando republicano - y en situaciones muy conflictivas: alguien que se amotina en un barco, el capitán precisa dar sanción inmediata y aleccionadora ante el resto de la tripulación, por ejemplo, un batallón en combate y alguien, mientras sus compañeros se juegan la vida, decide retirarse, "que le cuenten la historia después, está cansado", precisa una justicia inmediata y sancionadora: ¿ es arbitrariedad del que tiene el mando ?.

Tras la Guerra Civil, "las consecuencias son muchos consejos de guerra, una legislación basada en la arbitrariedad del vencedor, la ausencia de garantías para los procesados, cárceles abarrotadas, etc., panorama propio de un holocausto" según Ríos Carratalá, pero la legislación y las circunstancias eran las que eran, no era algo programado y hablamos de una posguerra inmediata, no como si se estuviera en tiempos de paz, aunque las fueran cambiando y no se puede ver con ojos de hoy lo que ocurrió hace casi 90 años. No sabemos qué habría ocurrido si hubiera ganado el otro bando, pero es fácil adivinarlo sabiendo cómo juzgaron a otros, por qué y sus consecuencias… (a Francisco Baena Jiménez sin ir más lejos, no tuvo ni juicio por sus creencias y el mismo trato intentaron darle a Antonio Luis Baena Tocón)

Fuente: Programa La Memoria de Radio Andalucía anunciando entrevista con Ríos Carratalá

En la pág. 29 habla del "estupor del investigador" al desenvolverse en la "oscuridad de los años de la posguerra", pero Juan Antonio Ríos Carratalá nos " ilumina ".

Pienso que los procesados tuvieron más garantías que las que tuvo mi abuelo con los autores de su fusilamiento y de las que quisieron darle a mi padre, que no fueron pocas veces las que atentaron contra su vida, con lo que no quiero decir para nada que no me parezcan horrorosas las garantías que tuvieron dichos procesados a ojos de hoy. También me pregunto, ¿no habría sido otro holocausto si hubiera vencido el bando contrario?, ¿es que no hicieron un genocidio?. Ese planteamiento, toc, toc, dentro de la cabeza del catedrático no existe, no hay nada al respecto. ¿ No tiene muchas muertes a su espaldas ese bando republicano, como la de mi abuelo gracias a los tiros de los milicianos de la CNT/FAI o no quiere hablar de ellas ?. Visto como se las gastaban no me cabe la menor duda. Pienso que probablemente el demagogo Ríos Carratalá nos quiera hacer ver la amabilidad con la que iban a tratar a los sublevados. Mi abuelo no se sublevó, era un modélico funcionario municipal cumplidor y fiel a la República siendo asesinado ¡ y de qué manera !. Ahí tuvo " todas las garantías judiciales", " una muerte digna " y no hay ni " carácter humillante ", ni " vencido ", como dice en la pág. 30.

"La prudencia del silencio se impuso entre los vencidos con la consiguiente pérdida de información, incluso en el ámbito familiar".

¿ A qué silencio, a qué vencidos y a qué información se refiere Juan Antonio Ríos Carratalá ?, porque nos habla, al parecer, de la que padecieron algunas personas del bando republicano. ¿ Varios tiros de gracia no fueron suficientes para imponerle silencio a mi abuelo - necesitaron o quisieron rematarlo varias veces -, según se lee en el Registro ? y toda su familia ¿ Eran vencedores o vencidos ?, porque no creo que vencieran para nada, aparte de que lo único que habrían deseado es vivir en paz y les destrozaron la vida. Cuando son declarados familia "enemiga" por haber asesinado a uno de sus miembros, los meten en un tren sin decirles su destino y los separan ¿ a qué pérdida de información se refiere Rios Carratalá ?, a que yo me haya enterado dónde estaba enterrado mi abuelo 83 años después de que lo asesinaran o de que lo exhumaran tres años después de su asesinato y mi padre, Antonio Luis Baena Tocón tuviera que reconocerlo por sus ropas de entre otros cadáveres apilados.

"Prudencia del silencio": aún recuerdo a mi madre llamando la atención a mi padre si cantaba alguna canción de índole política - no el "cara al sol", como le gustaría al Sr. Ríos Carratalá -, porque lo podría escuchar alguien, ante mi ingenuidad, falta de conocimiento e indiferencia de niño, y haciéndole mención a "todo lo que habían pasado".

El autor nos sigue hablando del padecimiento de algunos en la Guerra Civil, como si la Guerra sólo la hubiesen padecido ellos, que por supuesto muchos lo pasarían muy mal, pero el victimismo unilateral de Ríos Carratalá es sorprendente e impresionante. Como dice en la pág. 85 del libro "el exilio evitó numerosos fusilamientos entre la gente de pluma" y de los de que no eran de pluma, como familiares de mi padre, que al ver cómo se las gastaron con mi abuelo temieron seriamente por sus vidas y más valía irse bien lejos, alguno que otro para no volver jamás a España con todo lo que ello conllevaba y siempre sería mejor que perder la vida.

Fuente. Universidad de Alicante. Anuncio del "descubrimiento" por Rios Carratalá del juez-humorista que procesó a Miguel Hernández

jueves, 2 de enero de 2025

NOS VEMOS EN CHICOTE (I)

Jueves, 2 de enero de 2025 

Es evidente que al catedrático Juan Antonio Ríos Carratalá de la Universidad de Alicante, le gusta mucho hablar de " cultura franquista " (en realidad de Franco, Franco, Franco...), que no es lo mismo que hablar de "cultura en tiempos de Franco". Su libro " Nos vemos en Chicote " revela un Madrid no sólo del franquismo, sino que ya existía antes de la Guerra Civil. Chicote era un bar de copas, cocktails y otros menesteres mundanos abierto en septiembre de 1931 por el célebre barman Perico Chicote, en el mismo año de proclamación de la II República. En 1934, el presidente del PSOE, Julián Besteiro, ofreció a Chicote la explotación del bar del Congreso de los Diputados, que mantuvo hasta la Transición democrática.


Chicote fue un lugar de encuentro social en la Gran Vía madrileña, antes y después de la Guerra Civil, para el ejercicio de la prostitución - ya se lo dijo la actriz Ava Gardner, "el animal más bello del mundo", como la describía Frank Sinatra, a Perico Chicote -, el espionaje - se daban cita hasta nazis refugiados, como el excoronel de las SS, Otto Skorzeny, rescatador de Benito Mussolini, y miembro de la red Odessa en España, organización que ayudaba a escapar a jerarcas nazis, dedicándose también al tráfico de armas -, los negocios, el contrabando o extraperlo - como sucedió con la penicilina -, los artistas, los escritores, la política y el faranduleo en general. Una isla caribeña en el centro de Madrid con vida propia y excesos libertinos que describiría el escritor Ernest Hemingway en su obra " Cuentos de Guerra ". En el libro "La denuncia", Hemingway usa el bar como símbolo del afecto que sentían sus clientes, algunos extranjeros, por España. Una de las escenas de su única obra teatral, "La quinta columna", se desarrolla en dicho bar. Antes de la Guerra Civil habían desfilado por la barra de Chicote figuras políticas de todo signo ideológico, desde Dolores Ibárruri " La Pasionaria " a el fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera e intelectuales como Ortega y Gasset. Según parece a los españoles no nos separan las ideas políticas en el noble arte del beber, como forma de socialización.

Por cierto, Ríos Carratalá incluye una foto en la portada de su libro de dos mujeres tomando unas copas en la barra de Chicote, solo que esa foto fue tomada y publicada en 1935, y no es del Chicote de después de la Guerra Civil al que se refiere el autor en su libro, y en cuya portada si aparecen otras fotos posteriores a la Guerra Civil. ¡ Se ve que el rigor y la exactitud de su documentación gráfica va paralelo al contenido de sus trabajos supuestamente académicos !

En la pág. 11 de "Nos vemos en Chicote" escribe Ríos Carratalá " La memoria forma parte del presente y procura un ajuste del presente con el pasado más o menos remoto " y él pretende hacer ese ajuste a su manera, poniendo cualquier asunto en el punto exacto y en su justa medida y por supuesto que la balanza caiga para el lado que defiende, sin balanceo alguno.


En esa cultura que muestra para hacer su libelo panfletario, no hay más que cinismo, silencio corresponsable para lucro personal, culpabilidad ajena propia de un "holocausto unilateral", maldad en cualquier actuación, con colaboradores voluntarios, oficinescos y verdugos. "Tremendismo generalizado y parcial en un bando que desafía cualquier imaginación", "mediocridad de los verdugos burocráticos" como cita en la pág. 19 - sin pretender quitar las barbaridades del tremendismo de aquella época en general -, "odio de los vencedores y su voluntad de ejercer la represión" para obtener al parecer "fines de semana libres" y expresión de orgullo e intransigencia, ( pág. 36 ), como si todos de los que habla fueran y se sintieran “vencedores”, como si no hubiera relación de artículos y bibliografía que hable de las barbaridades del bando contrario, a las que en ningún momento menciona para ir a lo que verdaderamente le interesa.

Ríos Carratalá desgrana la "jerarquía de la represión" - nadie duda que pudiera haberla, como en todas las guerras y posguerras (incluidas preguerras y sus consecuencias, que a su sesgo no le interesa tratarlas), especialmente si son inmediatas -, pero sólo a su gusto, de manera bastante parcial. Le encanta hablar de "la ficción de un franquismo sin franquistas", quizás publicitando un libro suyo posterior, como si "no hubiera un republicanismo sin republicanos". Él determina dónde hay o no "licencias de ficción", (ver alusión, por ejemplo, en la pág. 61) y, al mismo tiempo, practica el ejercicio de ficción a la hora de escribir.

Esa "jerarquía" que menciona no la establece claramente, ya que al hablar de alguna persona en concreto mete a todo el mundo en el saco, es decir: a éste o aquel le descubro, con razón o sin ella, le adjudico tal o cual maldad y, de camino, se la adjudico a todos cuantos pille en el entorno. Es muy probable que hubiera quien tuviera determinada y baja catadura moral, pero él la generaliza. Según el catedrático "se firmaban sentencias de muerte a cambio de un puesto en el escalafón de funcionarios" generalizándolo.

Artículo ¡ La humanidad no les perdonará !

Sirva de ejemplo el enlace siguiente de una entrevista radiofónica:

https://cadenaser.com/emisora/2016/01/07/radio_alicante/1452195695_926080.html

Habla de personajes siniestros. Dice, siguiendo a Fernán Gómez que "si hay víctimas es porque hay verdugos". También que eran funcionarios, todos eran voluntarios y en búsqueda de un puesto mejor y que voluntariamente pedían formar parte de un pelotón de fusilamiento para conseguir un fin de semana libre o una semana de permiso...

Dice cosas sólo atribuibles a su ignorante criterio jurídico como que "el instructor era el juez que condenaba" o que "la gente que había allí tan sólo había estudiado dos o tres asignaturas de derecho", frase que le gusta repetir en sus artículos y libros, supongo que refiriéndose a mi padre Antonio Luis Baena Tocón, tal y como ha hecho, que ya era licenciado en Derecho desde junio de 1936, le guste o no...

Las guerras sólo traen desastres, pero como el mismo catedrático Ríos Carratalá dice es "catedrático de ficción". Veo que más siniestro que el catedrático Ríos Carratalá habrá pocas personas. Mi padre y su familia fueron víctimas de la Guerra Civil. El catedrático se ha convertido en el verdugo de mi fallecido padre (aparte de los que tuvo en la época de la Guerra) y de mi familia. Muy contento y con muchas risitas en la entrevista mencionada que le hacen en el año 2016.


La barra del bar de Chicote en 1935

En el año 1939 mi padre era licenciado en Derecho con habilitación como abogado en ejercicio, no con dos o tres asignaturas, sino con la Licenciatura de Derecho terminada por completo en el año 1936 ( hace esos comentarios jactándose y haciendo burla de todo ello y si no tenían estudios se los daban en "oposiciones patrióticas", jajaja, no le veo la gracia); no era funcionario, no sé de dónde saca eso: he consultado los archivos militares, Ministerio del Interior, Archivo General de la Administración y no hay nada al respecto.

En el año 1939, tras haber sido muy perseguido durante la Guerra y a la vuelta de su exilio (que el catedrático ha negado su exilio, en su blog recientemente, porque él lo dice y punto, para eso se ha constituido en su “cronista de ficción”) se vio obligado a realizar el Servicio Militar Obligatorio y no se ofreció jamás a fusilar a nadie, mucho menos para obtener un fin de semana libre o una semana de permiso. Pero si él lo tiene acreditado y documentado que lo demuestre, que le vamos a poner un marco. Dudo mucho que hubiera gente de esa, salvo que hubiera algún tarado con cuadro clínico psicopatológico y se lo permitieran los muy malos, que siempre hay alguno en este país.




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