miércoles, 29 de abril de 2026

ENTRADA 12 - La víctima convertida en amenaza

 

Cuando defenderse pasa a ser “censurar”

 

Hay un momento especialmente revelador en cualquier controversia pública.

No es cuando surge el error.
Ni siquiera cuando se difunde.

Es cuando, al intentar corregirlo,
quien lo señala pasa a ser señalado.

Ahí es donde el problema deja de ser informativo.

Y pasa a ser narrativo.

 


El giro

Hasta cierto punto, todo seguía una lógica conocida:

·      se formula una interpretación

·      se difunde

·      se amplifica

Pero cuando aparecen objeciones documentadas, cabría esperar otra reacción:

👉 revisión
👉 matización
👉 contraste

Sin embargo, en este caso ocurrió algo distinto.

El relato no se corrigió.

Se transformó.

 

De cuestionado a cuestionador

A partir de ese momento, el foco dejó de estar en el contenido de las afirmaciones.

Pasó a situarse en quien las cuestionaba.

Y así comenzó un proceso sutil, pero muy eficaz:

·      pedir rigor o que se quiten artículos con falsedades pasó a interpretarse como obstaculizar

·      solicitar rectificación pasó a considerarse presión

·      defender el honor pasó a describirse como intento de censura

 

La construcción del “censor”

En ese contexto, el papel de Juan Antonio Ríos Carratalá adquiere una nueva dimensión.

No ya como autor de un relato discutido,
sino como protagonista de una narrativa distinta:

👉 la del investigador que se presenta como amenazado

Y para que esa narrativa funcione, necesita un elemento clave:

👉 la existencia de un supuesto censor

Ese papel es el que se atribuye, de forma implícita o explícita, a quien cuestiona las afirmaciones.

 

“Quiere borrar la historia”

Dentro de esa construcción aparecen afirmaciones especialmente significativas:

·      que se pretende borrar archivos

·      que se quiere eliminar la memoria histórica

·      que se intenta silenciar la investigación

Son expresiones de gran carga simbólica.

Pero plantean una pregunta inevitable:

👉 ¿qué se ha solicitado realmente? (Aquellos que se han pronunciado ¿sabían qué se solicitó o se dejaron llevar por lo que dijera el autor del relato?…)

Porque existe una diferencia esencial entre:

·      cuestionar la veracidad de una afirmación

·      y pretender eliminar el conocimiento histórico

Confundir ambos planos no es un error menor.

Es un desplazamiento deliberado del debate.

 

La etiqueta como respuesta

Cuando el debate se desplaza, también cambian las herramientas.

La argumentación deja paso a la etiqueta.

Y así aparecen calificativos que simplifican y polarizan:

·      “fascista”

·      “franquista”

·      “enemigo de la memoria”

No importa tanto su precisión.

Importa su efecto:

👉 desactivar la crítica
👉 desacreditar al interlocutor
👉 evitar el fondo del asunto

 

El efecto sobre terceros

Este tipo de narrativa no solo afecta a las partes directamente implicadas.

Tiene consecuencias más amplias.

Incluso resoluciones judiciales pueden ser interpretadas o descalificadas en clave ideológica cuando no coinciden con el relato dominante.

Y entonces ocurre algo preocupante:

👉 el criterio deja de ser jurídico
👉 para convertirse en identitario

 

De la defensa al ataque

En este punto, la inversión es completa.

Quien intenta aclarar:

👉 pasa a ser acusado

Quien plantea dudas:

👉 pasa a ser sospechoso

Quien aporta documentos:

👉 pasa a ser problemático

Y así, el debate deja de girar en torno a los hechos.

Y empieza a girar en torno a las personas.

 

El mecanismo

El proceso, observado en conjunto, sigue una lógica clara:

1.    Se formula un relato

2.    Se amplifica

3.    Se cuestiona

4.    Se redefine la crítica como ataque

5.    Se construye una figura de “amenaza”

Y con ello, el relato inicial queda protegido.

No porque se haya demostrado.

Sino porque se ha blindado.

 

Libertad de expresión… ¿para quién?

En todo este proceso aparece de forma recurrente una idea:

👉 la defensa de la libertad de expresión

Pero conviene detenerse un momento.

Porque la libertad de expresión no consiste solo en poder afirmar.

También implica aceptar la posibilidad de ser cuestionado.

Cuando una de esas dos partes desaparece, el equilibrio se rompe.

Y entonces ya no hablamos de libertad.

Hablamos de privilegio.

 

Conclusión

El problema no es que existan relatos.

Ni siquiera que se defiendan.

El problema surge cuando:

👉 cuestionarlos se convierte en delito simbólico
👉 y defenderse se interpreta como agresión

Porque en ese punto, la verdad deja de ser el objetivo.

Y pasa a serlo la protección del relato.

 

🎯 MENSAJE FINAL

No es lo que ocurre…
es cómo se presenta.

lunes, 27 de abril de 2026

ENTRADA 11 - El ecosistema del bulo: aliados, micrófonos y silencio

 

Redes de apoyo, legitimación académica y ausencia de contraste


Hay errores individuales.
Y hay errores que se repiten.
Pero lo verdaderamente preocupante no es el error.
Es lo que ocurre cuando ese error no se corrige…
sino que se respalda.
Porque entonces deja de ser un fallo.
Y pasa a convertirse en sistema.





1. Del autor al ecosistema

El relato de Juan A. Ríos Carratalá no se sostuvo únicamente por haberlo formulado inicialmente.

Se sostuvo porque encontró algo más poderoso:

👉 un entorno dispuesto a aceptarlo
👉 reproducirlo
👉 y, en muchos casos, defenderlo

En ese momento ocurre algo decisivo:

el relato deja de ser de alguien…
y pasa a ser de muchos.

No porque todos lo investiguen,
sino porque muchos lo asumen, lo repiten o lo respaldan.

Ahí aparece el ecosistema.


2. Los micrófonos: donde el relato se proyecta

El primer nivel ya lo conocemos:

  • medios de comunicación
  • entrevistas
  • espacios de difusión

Son los que convierten una interpretación en mensaje público.

Pero los micrófonos, por sí solos, no bastan.

Necesitan respaldo.


3. Cuando lo académico se convierte en altavoz

La universidad tiene una función esencial:

  • investigar
  • contrastar
  • matizar
  • corregir

Pero cuando un relato entra en ese ámbito sin pasar adecuadamente por esos filtros, ocurre algo distinto:

👉 adquiere apariencia de verdad

Y eso es exactamente lo que sucede en este tipo de casos.


4. El efecto multiplicador

A partir de ese momento, el relato deja de depender de una sola voz.

Empieza a circular:

  • en clases universitarias
  • en conferencias
  • en publicaciones académicas o divulgativas
  • en intervenciones públicas

Y lo hace con una particularidad preocupante:

👉 muchas veces sin contraste directo de fuentes


5. La transmisión sin verificación

Existen referencias de profesores universitarios, con algunos he contactado personalmente, que han expuesto el caso como una realidad asentada (alabados por Ríos Carratalá), tomando como base lo que otro colega había afirmado previamente.

No se trata necesariamente de mala fe.

Pero sí de un mecanismo conocido:

la confianza sustituye a la verificación

Y cuando eso ocurre en un entorno académico, el efecto es especialmente delicado.

Igualmente ocurrió en la sesión judicial de octubre de 2024 con algunos medios de comunicación, que expresaron creer como ciertos los contenidos que les pasaban las agencias de noticias o agencias de prensa, grabado por el juzgado de instrucción nº 5 de Cádiz, queriendo eludir o traspasar su responsabilidad a los orígenes…


6. La enseñanza como canal de reproducción

El efecto multiplicador no se limita a publicaciones o conferencias.

Alcanza también el ámbito docente.

Se han dado casos en los que este episodio se incorpora en clases no como objeto de análisis crítico, sino como ejemplo ilustrativo, dando por válido el relato previamente difundido.

En uno de ellos, un profesor de Derecho vinculado a la Universidad de Granada utilizaba el caso en sus clases (alabado sin duda por el autor del relato), reconociendo no entrar en las distintas versiones existentes, pero utilizándolo como verdad absoluta.

El problema no es el uso pedagógico.

El problema es que ese uso parte de una premisa no contrastada.

Y cuando eso ocurre, la enseñanza deja de ser reflexión…

👉 para convertirse en transmisión.


7. Los validadores académicos

Aquí aparece un elemento clave del ecosistema:

👉 la validación académica indirecta

No siempre consiste en una afirmación explícita.

A veces es algo más sutil:

  • una intervención que refuerza el marco
  • una interpretación coincidente
  • una ausencia de cuestionamiento

El caso de Gutmaro Gómez Bravo (y otros)

Tal y como analizo en:

se aprecia un fenómeno clave:

👉 el paso del archivo al relato interpretado

No es solo qué se dice.
Es desde dónde se dice.

Y ese marco, una vez legitimado, resulta mucho más difícil de cuestionar.


El caso de Ángel Viñas (entre otros)

Aquí el elemento es especialmente revelador.

Por un lado, mi análisis:

https://antonioluisbaenatocon.blogspot.com/2025/07/respuesta-angel-vinas-cuando-el.html

Y por otro, su propia entrada:

https://www.angelvinas.es/p-1807/

donde reconoce no conocer directamente los documentos sumariales del caso de Miguel Hernández, pero aun así se posiciona a favor de su colega.

Esto introduce una paradoja clara:

👉 se cuestiona la crítica por falta de acceso a documentos
👉 pero se valida un relato sin exigir esa misma verificación

Aquí el argumento de autoridad sustituye al análisis.

Y eso encaja plenamente en lo que puede definirse como:

👉 corporativismo académico


8. Las instituciones: el respaldo colectivo

El siguiente nivel del ecosistema es institucional.

Aquí el relato deja de apoyarse en individuos para hacerlo en estructuras.


Asociación de Historia Contemporánea (entre otras)

Mis respuestas documentadas:

muestran un fenómeno claro:

👉 posicionamiento institucional sin contraste directo

El comunicado no solo defiende:

👉 toma partido
👉 construye marco
👉 legitima una versión


Redes de apoyo explícitas

El propio blog Varietés y República recoge:

https://varietesyrepublica.blogspot.com/2025/03/nuevas-muestras-de-solidaridad.html

lo que refuerza la idea de:

👉 red de apoyos
👉 cohesión interna
👉 refuerzo del relato


9. Cómo funciona el sistema

Cuando se integran todos los elementos:

  1. un autor formula
  2. los medios difunden
  3. otros académicos refuerzan
  4. las instituciones legitiman
  5. se genera percepción de consenso

Y entonces ocurre lo esencial:

👉 lo repetido parece probado
👉 lo cuestionado parece sospechoso


10. El silencio como forma de apoyo

No todos los respaldos son explícitos.

Existe otro más sutil:

👉 el silencio

  • ausencia de rectificación
  • falta de contraste
  • evitación del debate

Ese silencio no es neutro.

👉 actúa como validación indirecta


11. Cuando disentir tiene coste

En este tipo de entornos surge una dificultad añadida:

👉 cuestionar el relato tiene consecuencias

No siempre formales.

Pero sí:

  • sociales
  • académicas
  • reputacionales

Y eso condiciona el comportamiento.

No todos están dispuestos a asumir ese coste.


12. De la verificación al alineamiento

El resultado final es una transformación profunda:

  • la verificación pierde peso
  • el alineamiento gana terreno

La pregunta deja de ser:

👉 “¿es correcto?”

para pasar a ser:

👉 “¿quién lo dice?”


Conclusión

La universidad no crea necesariamente el error.

Pero puede hacer algo más decisivo:

👉 convertirlo en verdad aceptada

No por lo que demuestra.
Sino por lo que respalda.

Y cuando eso ocurre, el problema deja de ser individual.

👉 se convierte en estructural


MENSAJE FINAL

Aquí no se está investigando…
👉 se está transmitiendo.

viernes, 24 de abril de 2026

ENTRADA 10 - El daño no fue digital

 
La onda expansiva sobre familia, salud y vida cotidiana


Hay relatos que se escriben en libros.
Otros, en artículos o entrevistas.

Pero hay relatos que no se quedan en el papel.

Se cuelan en las casas.
En las conversaciones.
En las llamadas inesperadas.
En la mirada de quienes creen haber entendido algo… sin haberlo comprobado.

Y entonces dejan de ser relato.

Se convierten en daño.




1. Cuando la historia sale de la pantalla

Todo empezó como empiezan muchas cosas hoy:
con una publicación, una interpretación, una afirmación repetida.

El problema no fue solo lo que se dijo.
El problema fue dónde empezó a decirse y cómo se amplificó.

Desde intervenciones en Cadena SER¹, pasando por espacios informativos como Canal 24 Horas (RTVE)², hasta su reproducción en prensa escrita y digital³, el relato fue extendiéndose con una rapidez que ningún documento histórico podría igualar.

Y en ese proceso, el nombre de Antonio Luis Baena Tocón dejó de ser el de una persona concreta para convertirse en pieza de una narrativa impulsada desde el ámbito académico por Juan Antonio Ríos Carratalá.


2. La onda expansiva: cuando el relato entra en casa

Lo que desde fuera podía parecer un debate académico, dentro tenía otro nombre.

Era:

  • familiares escuchando la radio y reconociendo un nombre inesperado
  • amigos viendo la televisión y preguntando con desconcierto
  • periódicos con titulares que no encajaban con la realidad vivida
  • llamadas a horas imprevistas
  • mensajes que obligaban a dar explicaciones constantes

No era una polémica.

Era una irrupción.


3. Cuando el relato te alcanza

El relato no se limitó a circular.

Entró.

Entró en la vida cotidiana, en el entorno cercano, en los círculos personales y profesionales.

Y con él llegaron preguntas que no eran neutras, excepto de aquellos que desde el minuto 1 sabían que eran falsedades, sino cargadas de una premisa ya aceptada:

“¿Esto es verdad?”

Pero la pregunta real no era esa.

La pregunta implícita era otra:

“¿Por qué no nos lo habías contado?”

Ahí es donde el daño deja de ser mediático.

Y pasa a ser personal.


4. El coste invisible: defender lo evidente

Mientras el relato crecía hacia fuera, hacia dentro empezaba otra historia:

  • horas de recopilación documental
  • consultas en archivos
  • adquisición de bibliografía
  • desplazamientos
  • reprografía
  • asesoramiento jurídico
  • elaboración de informes

Todo ello con un coste económico real.

Pero hay otro coste que no aparece en ninguna factura:

  • el tiempo sustraído a la vida
  • la energía desviada
  • el desgaste acumulado
  • la tensión constante

En muchos casos, ese dinero no es sobrante.
Es el futuro.


5. Salud: el impacto real

Cuando una situación así se prolonga, deja de ser un episodio.

Se convierte en un estado.

El estrés no es abstracto.
La preocupación no es literaria.

Y cuando existe incluso un informe de psiquiatría forense que acredita ese impacto, ya no hablamos de percepciones.

Hablamos de consecuencias.


6. Tensión, amenazas y deterioro del entorno

A todo lo anterior se añade un elemento especialmente grave:

  • difamaciones
  • descalificaciones
  • presión social
  • amenazas, incluso personales
  • afectación a familiares
  • tensión en el entorno profesional

Y surge una pregunta inevitable:

¿Cómo se responde a algo así sin que la vida entera quede condicionada?


7. El altavoz mediático y el ecosistema del bulo

Este proceso no fue casual.

Sigue un patrón reconocible:

  1. afirmación inicial
  2. difusión en medios legitimados
  3. repetición
  4. amplificación
  5. aceptación social

A partir de 2019, la participación de medios como El País y otros generó un verdadero ecosistema de amplificación³.

En ese proceso:

  • el matiz desaparece
  • el contexto se simplifica
  • la repetición sustituye a la prueba

Y el resultado es conocido:

Lo que se repite, se cree.
Y lo que se cree, se convierte en verdad pública.


8. De la investigación al relato victimista

Con el paso del tiempo, además, ese relato no solo se difundía:
empezaba a blindarse.

Cualquier intento de aclaración o rectificación era presentado por Ríos Carratatalá no como una defensa legítima, sino como un intento de censura.

Así, quien pedía rigor documental pasaba a ser descrito igualmente por Ríos Carratalá como una amenaza para la libertad de investigación.

Paradójicamente, mientras todo esto ocurría, el discurso público gestionado por el mencionado catedrático, buscando apoyo corporativista, insistía en otra idea:

que la investigación estaba siendo atacada
que la libertad académica estaba en peligro

Ese giro —convertir la crítica documentada en amenaza— no solo desplazaba el foco.

Lo invertía.

La persona afectada dejaba de ser víctima para convertirse, en el relato, en problema.


9. Más de mil publicaciones

En sede judicial (Juzgado nº 5 de Cádiz) se aportó un volumen significativo de material:

👉 más de mil publicaciones

No opiniones, no impresiones.
Publicaciones.

Muchas de ellas, posteriormente, minimizadas, reinterpretadas o incluso negadas en cuanto a su alcance o contenido.

Pero estaban ahí.

Y además, peritadas.


10. Cuando el daño ya está hecho

El problema de estos relatos no es solo que puedan discutirse.

Es que cuando se discuten, ya han producido efecto.

Porque:

  • la corrección nunca tiene la misma difusión que la afirmación inicial
  • la duda ya ha sido sembrada
  • el tiempo el tiempo invertido en desmontar es infinitamente mayor que el empleado en construir.

Conclusión

Esto no fue una polémica digital.
No fue un debate académico o historiográfico.

Fue otra cosa.

Fue el momento en que un relato público, construido y amplificado, empezó a reescribir -no documentos-

sino vidas.


Notas

¹ Intervenciones en Cadena SER (Radio Alicante, 2016), analizadas en:
https://antonioluisbaenatocon.blogspot.com/2025/04/nos-vemos-en-chicote-2016-y-2025-i.html

² Referencias en Canal 24 Horas (RTVE) en el contexto de difusión mediática del caso

³ Cobertura en distintos medios de prensa escrita y digital (incluyendo El País), documentadas y aportadas en sede judicial

ENTRADA 12 - La víctima convertida en amenaza

  Cuando defenderse pasa a ser “censurar”   Hay un momento especialmente revelador en cualquier controversia pública. No es cuando...