Viernes 13 de marzo de 2026
Serie: HODIO y la democracia del algoritmo (I
de II)
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Dos reflexiones sobre el odio
digital, la libertad de expresión y el derecho al honor
Esta
entrada abre una breve reflexión en dos partes sobre la nueva herramienta
anunciada por el Gobierno para medir el discurso de odio en redes sociales y
sobre las preguntas democráticas que inevitablemente suscita la monitorización
institucional del debate público digital.
HODIO: EL NUEVO MEDIDOR DEL ODIO DEL GOBIERNO
Tecnología pública para analizar el discurso en
redes y las preguntas que plantea
El Gobierno ha anunciado la creación de HODIO, una herramienta destinada a medir la presencia del discurso de odio y
la polarización en redes sociales.
Según la información oficial,
el sistema analizará conversaciones públicas en internet para identificar
tendencias de hostilidad y elaborar informes periódicos.
Sobre el papel, la iniciativa responde
a una preocupación legítima: combatir el odio en el espacio digital.
Sin embargo, su anuncio suscita
también algunas preguntas inevitables.
¿Quién decide qué es odio y qué
es crítica política?
¿Con qué criterios se analizarán millones de mensajes?
¿Quién supervisará a quienes supervisan?
Porque cuando el poder comienza
a medir el clima del discurso público, surge siempre la misma cuestión de
fondo:
¿se pretende proteger a los ciudadanos… o proteger al poder?
“Cuando el poder empieza a medir el odio… la primera pregunta debería ser quién controla el medidor.”
Qué es HODIO
La
herramienta denominada HODIO (Huella del Odio y la Polarización)
se presenta como un sistema para analizar la presencia del discurso hostil en
redes sociales.
La
iniciativa se impulsa desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,
a través del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE).
Según
la información oficial, el sistema permitirá monitorizar conversaciones
públicas en redes sociales y elaborar informes periódicos sobre la evolución
del discurso de odio.
Fuentes
institucionales:
https://www.inclusion.gob.es/web/oberaxe/hodio
El origen del sistema: FARO
HODIO
forma parte de un conjunto de herramientas de monitorización del discurso en
internet desarrolladas en los últimos años.
Entre
ellas destaca el sistema FARO, presentado como una metodología para
analizar el discurso de odio racista y xenófobo en redes sociales mediante
inteligencia artificial y análisis semántico.
Más
información sobre el sistema FARO:
La
metodología incluye:
· análisis automatizado de
conversaciones públicas
· identificación de patrones
lingüísticos
· clasificación semántica del
lenguaje
· revisión humana posterior.
Cinco preguntas que HODIO debería responder
Antes
de celebrar la creación de una herramienta pública para medir el “odio” en redes
sociales, convendría responder a algunas cuestiones básicas.
1. ¿Quién
define exactamente qué es “odio”?
En
derecho penal el concepto está relativamente claro: incitación a la violencia o
discriminación contra colectivos protegidos.
Pero en
el debate político actual el término se utiliza con frecuencia para calificar
críticas duras o discursos incómodos.
¿Con
qué criterios concretos se aplicará esta etiqueta?
2. ¿Quién
supervisa a quienes supervisan?
Si un
sistema público analiza millones de mensajes en redes sociales, la
transparencia es imprescindible.
¿Habrá
auditorías independientes?
¿Se publicará la metodología completa?
¿Existirá revisión académica externa?
3. ¿Se
medirá el odio de todos o solo el de algunos?
El
lenguaje político en España se ha endurecido notablemente en los últimos años.
Insultos
y descalificaciones han circulado desde todos los espacios ideológicos.
La
pregunta es sencilla:
¿HODIO
analizará el discurso de todos los actores políticos por igual?
4. ¿Cuánto
cuesta realmente este sistema?
El
desarrollo de herramientas de análisis masivo de redes sociales implica:
· tecnología
· contratos públicos
· desarrollo de inteligencia
artificial.
Los
ciudadanos tienen derecho a conocer:
· el coste del sistema
· qué empresas participan
· qué contratos se han firmado.
5. ¿Dónde
termina el odio y dónde empieza la crítica?
En una
democracia la crítica política puede ser dura.
Confundir
crítica con odio es un riesgo evidente para el pluralismo.
Por eso
la frontera entre ambos conceptos debe estar muy claramente definida.
Reacciones satíricas en redes sociales
Tras el anuncio del sistema
HODIO, numerosos usuarios en redes sociales reaccionaron con ironía y
escepticismo, interpretando la iniciativa como una posible herramienta de
control del discurso político.
Las
siguientes capturas, difundidas en redes sociales, ilustran ese clima de sátira y
desconfianza ciudadana ante el llamado “medidor del odio”.
Combatir
el odio real es una obligación democrática.
Pero
también lo es proteger otros derechos fundamentales, como la libertad de
expresión y el derecho al honor.
En la
próxima entrada abordaré una cuestión que rara vez aparece en este debate:
qué ocurre
cuando la mentira, la difamación y las campañas de descrédito se multiplican en
redes… sin que exista ningún “medidor institucional” para ellas.
Mañana publicaré la segunda parte.









