viernes, 2 de enero de 2026

JUBILARSE EN DIFERIDO (Y DEJAR PASO… SIN APARTARSE)

 

Hay quien escribe memorias.
Y hay quien cultiva un género más moderno: la jubilación por entregas, con calendario variable y prólogo eterno.

Desde antes de 2024, Juan Antonio Ríos Carratalá va dejando constancia —en su propio blog— de que está “casi jubilado”, “en el límite”, “cerca”, de que “ya cumple los requisitos” y de que el relevo generacional está en marcha. Pero lo interesante no es que quiera seguir (cada cual decide su ritmo).
Lo verdaderamente significativo es el contraste entre lo que predica —“dar paso a los jóvenes”— y lo que hace: permanecer en el umbral, con la mano en el pomo, explicando una y otra vez que ya se va… pero sin irse nunca.


1. La “casi jubilación” como coartada elegante

El 9 de febrero de 2024, en una entrada que mezcla reflexión cultural y autorretrato moral, escribe:

“A estas alturas de mi casi jubilación…”
“Solo me resta jubilarme como emérito y ya cumplo los requisitos.”

Entrada: “Andrés Trapiello y Las armas contra las letras”
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2024/02/andres-trapiello-y-las-armas-contra-las.html

No habla simplemente de jubilarse. Habla de jubilarse con título, con rango, con medalla.
No “me retiro”; me retiro con distinción.


2. El calendario oficial… que se mueve cuando conviene

El 22 de mayo de 2024 deja por escrito un calendario aparentemente definitivo:

  • en 2029 estará jubilado;

  • en junio de 2028 lo hará como catedrático emérito.

Entrada: “La ANECA me concede el sexto sexenio de investigación”
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2024/05/la-aneca-me-concede-el-sexto-sexenio-de.html

Meses después, insiste en la misma idea: los jóvenes ya “toman el relevo”.

Entrada: “Tres nuevos libros a la vista” (29/12/2024)
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2024/12/tres-nuevos-libros-la-vista.html?m=1

Y en octubre de ese mismo año vuelve a aparecer la jubilación como horizonte sereno, casi espiritual:

Entrada: “De Miguel Hernández a Guillermo Sautier Casaseca” (16/10/2024)
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2024/10/de-miguel-hernandez-guillermo-sautier.html

Hasta aquí, nada extraño: cualquiera puede planificar su jubilación.
Lo llamativo es que la jubilación se usa como argumento moral, como prueba de autoridad, mientras el gesto real se aplaza una y otra vez.




3. El “perrito”: el símbolo perfecto del retiro ajeno

El 17 de junio de 2025 aparece por fin la imagen reveladora:

“La inmensa mayoría de mis amigos ya están jubilados. Al verlos paseando un perrito…”
“El profesor ronda la edad de jubilación…”

Entrada: “La suerte de tener alumnos como Luis”
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2025/06/la-suerte-de-tener-alumnos-como-luis.html

La escena es casi simbólica:
los demás pasean al perro; él observa.
Ellos ya han salido; él sigue dentro.

Lectura irónica posible (solo como lectura):
«Qué bien viven ellos… pero yo sigo aquí, porque aún soy necesario, porque el aula rejuvenece, porque todavía no es el momento.»


4. “Estoy en el límite”… pero sigo

Un mes después, vuelve la idea:

“Cuando estás en el límite de la jubilación…”

Entrada: “La gallardía del fiscal Ricardo Gullón” (18/07/2025)
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2025/07/la-gallardia-del-fiscal-ricardo-gullon.html

El límite aparece una y otra vez.
Lo que nunca aparece es el paso definitivo.


5. Diciembre de 2025: la confesión completa

Aquí ya no hay insinuaciones. Hay fechas, razones y relato:

“Mi propósito inicial era jubilarme en enero de 2026…”
“Estoy cansado y creo merecer un retiro…”
“Seguiré en activo hasta junio de 2028 y me jubilaré entonces como catedrático emérito…”
“Reúno los requisitos desde hace nueve años.”
“Vamos dejando paso a los jóvenes profesores…”

Entrada: “Un cuatrimestre de objetivos cumplidos” (31/12/2025)
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2025/12/un-cuatrimestre-de-objetivos-cumplidos.html

Aquí el patrón se completa:
el “dejar paso” se formula como proceso, nunca como decisión.
La puerta se abre… pero nadie cruza el umbral.


6. Cuando “dejar paso” es solo una fórmula

Decir que se deja paso no es dejarlo.
Hablar de generaciones no equivale a retirarse.

Y aquí surge la pregunta inevitable:
¿se aplaza la jubilación porque aún hay libros por presentar, tribunas que ocupar, estructuras universitarias que sostienen visibilidad y prestigio?

No hace falta afirmarlo como hecho. Basta con observar el contexto que él mismo describe.


7. Sueldo, beneficios y la doble vara del “engranaje”

Conviene recordarlo: no hablamos de un retiro humilde ni simbólico. Hablamos de una posición con salario, recursos, red institucional y proyección pública. Nada ilegítimo en sí mismo.

Lo llamativo es que, desde ese lugar, se haya permitido insinuar beneficios en puestos de trabajo y económicos en otros, como hizo con mi padre, cuando nuestra realidad está documentada y fue muy distinta.

Y aquí encaja la frase que resume el mecanismo:

“Piensa el ladrón que todos son de su condición.”

No como insulto, sino como diagnóstico moral:
proyectar en otros lo que uno normaliza para sí.

De ahí la pregunta inevitable:
¿se trata de dejar paso a los jóvenes… o de dejar bien engrasado el relevo propio, incluso dentro del mismo engranaje universitario?


8. El emérito como escudo

No se trata solo de jubilarse, sino de hacerlo como emérito. Él mismo lo repite: cumple los requisitos desde hace años.

Y además exhibe apoyos. En octubre de 2024 citó como respaldo a Alberto Ramos Santana, catedrático emérito de la Universidad de Cádiz, junto a otros colegas solidarios.

Entrada: “La solidaridad de los compañeros de la Universidad de Cádiz…”
https://varietesyrepublica.blogspot.com/2024/10/la-solidaridad-de-los-companeros-de-la.html?m=1

El problema no es ser emérito.
El problema es usar ese estatus como escudo moral, como si blindara frente al error o la falsedad.

Y aquí hablo con claridad:
en lo que respecta a mi padre, mi veredicto personal es claro.
Emérito, sí.
Pero emérito en difundir falsedades.

Lo digo así, acotado, responsablemente: al menos en lo que a mi padre se refiere.


9. Resumiendo

Puede jubilarse cuando quiera.
Puede seguir escribiendo, opinando y publicando.

Pero no puede exigir autoridad moral desde un lugar que se resiste a abandonar, ni utilizar su posición para construir relatos que dañan a otros mientras se protege tras el prestigio académico.

Yo ya he perdido bastante con sus actuaciones.
Nada me devolverá ese daño.
Pero sí puedo dejar constancia de mi verdad.

Y esta lo es.


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